EL PAÍS PÁGINA APERTURA SOCIEDAD lunes 12/12/05
Un estudio vincula la destrucción de la naturaleza y la situación de millones de pobres
Los recursos naturales son el "único medio" del que disponen tres cuartas partes de los hogares pobres del mundo para crear riqueza, es decir, 825 millones de personas, según el informe de la ONU y el Banco Mundial Recursos mundiales 2006: la riqueza de los pobres. Por ello, los autores del informe, pertenecientes al Instituto de Recursos Mundiales, al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y para el Desarrollo y al Banco Mundial, reclaman mayor atención del manejo de los ecosistemas en la lucha contra la pobreza.
Según este estudio, tres cuartas partes de los 1.100 millones de personas que viven en la extrema pobreza en todo el mundo se encuentran en el mundo rural, por lo que su medio ambiente es "lo único" de lo que pueden depender para salir de esa situación.
El informe, publicado en castellano por Ecoespaña, denuncia que el medio ambiente "no se ha considerado lo suficiente en el pasado", cuando el poder de la naturaleza es un "medio eficaz" para el cambio democrático. Los recursos naturales -tierras, bosques, agua y pesquerías- manejadas localmente suelen ser, según el informe, los medios "más efectivos" de la gente pobre del mundo rural para crear riqueza ellos mismos, para lo que su gestión ha de ir pareja a prácticas de "buen gobierno".
ABC SOCIEDAD
R. B.
MADRID. Hoy se habla de pobreza absoluta, relativa, del número de personas
que en el mundo subsisten con menos de un dólar diario, o con poco más. No
faltan informes, ni análisis, ni cifras y, sin embargo, nada de ello puede dar
nunca la dimensión exacta de su realidad, puede que ni tan siquiera sugerirla.
La próxima cita para hablar de pobreza e intentar llevar su erradicación más
allá de una mera declaración de intenciones será este martes. En Hong Kong, 148
ministros de los países de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se
reunirán para derribar -si hay suerte- las barreras que obstaculizan el comercio
internacional y que, por regla general, perjudican siempre a los países en vías
de desarrollo. La vida de millones de personas pobres en el mundo podría mejorar
de forma drástica si se cambian las actuales reglas que rigen este negocio.
Para que ello sea posible, mandatarios de todo el mundo
deberán acordar «modalidades» sobre cómo liberalizar el comercio de bienes
agrícolas e industriales, y además se debe producir un significativo avance en
liberalización de servicios y en la promoción del desarrollo sostenible. Lo
demás será abonar en terreno baldío.
Última oportunidad
A la reunión, que pondrá el colofón a toda una serie de negociaciones, los
países llegan divididos en asuntos clave como agricultura, aranceles
industriales y propiedad intelectual. Una negociación que continúa sin dar
frutos desde que empezara hace cuatro años en la capital de Qatar y que lleva el
nombre de «Ronda del Desarrollo de Doha», porque pretende que los beneficios de
la liberalización del comercio mundial vayan a parar, sobre todo, a los países
en desarrollo.
Las sombras de la reunión están en las diferencias entre los países en
desarrollo, que reclaman una mayor apertura de los mercados agrícolas de los
países ricos, y las grandes potencias, que piden ampliar el acceso a los
mercados de bienes y servicios con el objetivo de que sus empresas tengan mayor
acceso a los mercados del Sur.
La cita en la capital asiática será la última oportunidad del año para incidir
en la adopción de compromisos políticos a favor de la erradicación de la pobreza
y por el desarrollo sostenible.
Un desarrollo que, en muchos lugares del mundo, se encuentra estrechamente
relacionado con la protección de la naturaleza. Así lo señala el reciente
informe de Naciones Unidas sobre recursos mundiales titulado «La riqueza del
pobre; manejo de los ecosistemas para combatir la pobreza». No en vano, el texto
destaca que el 44 por ciento del empleo de la población mundial está vinculado
de manera directa con el trabajo en los ecosistemas (agricultura, pesca y
selvicultura). El presidente del Instituto de Recursos Mundiales es claro en
este sentido: «Este informe trata la cruda realidad de los pobres, tres cuartas
partes de ellos viven en áreas rurales, su medio ambiente es lo único de lo que
pueden depender. Los recursos medioambientales son esenciales si vamos a tener
alguna esperanza de cubrir nuestras metas de reducción de pobreza».
Ingresos ambientales
Los ingresos económicos «ambientales» son vitales para una gran parte de la
población que vive en zonas rurales deprimidas. Valga como ejemplo el hecho de
que alrededor de 1.600 millones de personas dependen de los bosques para vivir.
Por ello, los expertos de Naciones Unidas insisten en la importancia de
aprovechar los recursos naturales locales para reducir la pobreza y avanzar
hacia una mayor igualdad social.
El problema reside en que el sustento de los habitantes rurales suele estar en
conflicto con industrias extractivas, como la pesca a gran escala, la maderera o
la minería, cuya titularidad ostentan empresas de países desarrollados. Por todo
ello, organizaciones de todo el mundo señalan que si se pretende frenar esta
lacra las reglas tienen que cambiar.
LA RAZÓN jueves 8/12/05
La naturaleza
proporciona el 44% del empleo mundial
El 75% de los pobres del mundo depende
de los recursos naturales –bosques, pesquerías, pastos– para sobrevivir, según
el último informe del prestigioso World Resources Institute (WRI)
Antonio Barrero F. - Madrid.-
La principal cuestión que plantea el documento es «¿quién controla los
ecosistemas?». Y los apuntes reseñados al respecto son reveladores: el
sustento de los habitantes rurales «con frecuencia está en conflicto» con la
pesca industrial, las grandes madereras o la minería, negocios todos en los
que los pobres «tienen poco que decir». Mal asunto si tenemos en cuenta que
«los ingresos por la agricultura a pequeña escala y por la recolección de
productos silvestres como frutos del bosque, al margen de la madera, suponen
unas dos terceras partes de los ingresos de las familias que viven en la
pobreza». Y estamos hablando de más de mil millones de seres humanos. El WRI
estima que el 44% del empleo de la población mundial depende directamente del
trabajo en los ecosistemas (agricultura, pesca y selvicultura).
El caso africano es paradigmático, pues allí más del 70% de las personas
vive en zonas rurales, los recursos naturales son formidables y la pobreza, el
cuento de nunca acabar: «Entre 1981 y 2001, el número de personas que viven
con menos de un dólar al día en el África subsahariana ha aumentado del dos al
veinte por ciento».
¿El problema? La gobernanza, o, lo que es lo mismo, el control sobre los
recursos naturales, porque lo habitual es que los más pobres carezcan de «la
propiedad legal o posesión sobre la tierra y los recursos» y, además, sean
dejados «al margen del proceso de toma de decisiones». Es más: según el
informe, «la corrupción sobre los recursos naturales también recae más
duramente sobre los pobres, quienes pueden ser víctimas de burócratas que
piden sobornos o de la tala o pesca ilegal facilitada por funcionarios que
miran hacia otro lado».
¿Conclusión? La «abundancia de recursos no se traduce necesariamente en
riqueza para los pobres». Es más: sin gobernanza (control sobre la tierra y
las decisiones que la afectan), «la presencia de recursos de gran valor, como
madera, oro, diamantes o petróleo puede ser más bien un detrimento para las
comunidades locales».
Afortunadamente, el informe «Recursos mundiales 2006» también recoge
experiencias de «un creciente número de pueblos» que están apostando por la
descentralización hasta el nivel local (en aras de la gobernanza de los
recursos naturales). Porque, según el WRI, «cuando los pobres se ocupan del
buen gobierno de los ecosistemas, crean las condiciones para una productividad
superior, mayores ingresos ambientales para ellos mismos, y también beneficios
que se extienden más allá de su entorno inmediato». ¿Por ejemplo? Aprovechando
sosteniblemente los bosques, en vez de talarlos, y evitando así que con las
lluvias y la erosión que sufre la tierra desnuda acaben sufriendo avalanchas
de lodo e inundaciones los pueblos que se hallan aguas abajo.
EL MUNDO jueves 08/12/2005
MADRID.- Los recursos naturales son el "único medio" del que disponen tres cuartas partes de los hogares pobres del mundo para crear riqueza, es decir, 825 millones de personas, según el informe de la ONU y el Banco Mundial "Recursos mundiales 2006: la riqueza de los pobres". Por ello, los autores del informe, pertenecientes al Instituto de Recursos Mundiales, al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y para el Desarrollo y al Banco Mundial, reclaman mayor atención del manejo de los ecosistemas en la lucha contra la pobreza.
Según este estudio, tres cuartas partes de los 1.100 millones de personas que viven en la extrema pobreza en todo el mundo se encuentran en el mundo rural, por lo que su medio ambiente es "lo único" de lo que pueden depender para salir de esa situación.
El informe, publicado en castellano por Ecoespaña, denuncia que el medio ambiente "no se ha considerado lo suficiente en el pasado", cuando el poder de la naturaleza es un "medio eficaz" para el cambio democrático.
Los recursos naturales -tierras, bosques, agua y pesquerías- manejadas a nivel local suelen ser, según el informe, los medios "más efectivos" de la gente pobre del mundo rural para crear riqueza ellos mismos, para lo que su gestión ha de ir pareja a prácticas de "buen gobierno".
El medio ambiente es también una fuente de vulnerabilidad, ya que, según el informe, las familias con bajos ingresos son "especialmente sensibles" a los desastres naturales y a los "impactos crecientes" del cambio climático que provocan escasez de agua, variación de las lluvias o reducción de cosechas.
El nuevo modelo de desarrollo promovido desde Naciones Unidas ha incluido a la naturaleza como uno de sus tres pilares básicos, y según explicó en el informe el director ejecutivo del Programa de esta organización para el Medio Ambiente, Klaus Toepfer, ha llegado el momento de "dar la vuelta al curso de la pobreza" utilizando su enorme potencial.
Si esos ecosistemas se degradan como lo han hecho en los últimos 50 años "nunca proporcionarán el combustible" para el desarrollo económico que dará el empuje a los pobres más allá de la subsistencia a la corriente principal de las economías nacionales, afirma el estudio. Con un "ingreso medioambiental", dicen, las familias pobres experimentan mejor nutrición y salud, y empiezan a acumular riqueza, "comenzando un viaje para salir de la pobreza".
Por ello los autores del informe creen que incorporar los ecosistemas y su manejo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio o a los documentos de estrategia de reducción de la pobreza es sólo "un primer paso" en el esfuerzo para hacer del medio ambiente un camino para salir de la pobreza.
Según indican, culminar el proceso requerirá "mucho más" como instituciones locales accesibles a los pobres, modelos viables para comercializar productos y servicios basados en la naturaleza, así como orientación científica y técnica para optimizar la gestión de los ecosistemas.
En definitiva, señalan que "es necesario" un cambio político "en beneficio de los pobres" que aumente la responsabilidad de los funcionarios gubernamentales y reconozca su papel potencial en el crecimiento económico de las naciones.
CONSUMER 13 de Diciembre de 2005
Tres cuartas partes de los pobres del mundo sólo disponen del medio ambiente para crear riqueza, según la ONU y el Banco MundialEl informe "Recursos mundiales 2006: la riqueza de los pobres", elaborado por la ONU y el Banco Mundial, mantiene que los recursos naturales son el "único medio" del que disponen tres cuartas partes de los hogares pobres del mundo para crear riqueza. Así, unos 825 millones de personas de los 1.100 millones que viven en la extrema pobreza en todo el mundo se encuentran en el mundo rural, por lo que su medio ambiente es "lo único" de lo que pueden depender para salir de esa situación.
Los autores del informe, pertenecientes al Instituto de Recursos Mundiales, al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y para el Desarrollo y al Banco Mundial, reclaman por todo ello mayor atención del manejo de los ecosistemas en la lucha contra la pobreza. El medio ambiente "no se ha considerado lo suficiente en el pasado", cuando el poder de la naturaleza es un "medio eficaz" para el cambio, se señala en este trabajo, publicado en castellano por Ecoespaña.
Según el informe, las tierras, bosques, agua y pesquerías suelen ser los medios "más efectivos" de la gente pobre del mundo rural para crear riqueza ellos mismos, para lo que su gestión ha de ir acompañada de prácticas de "buen gobierno". Los autores también recuerdan que el medio ambiente es una fuente de vulnerabilidad, ya que las familias con bajos ingresos son "especialmente sensibles" a los desastres naturales y a los "impactos crecientes" del cambio climático.
Por ello, el nuevo modelo de desarrollo promovido desde Naciones Unidas ha incluido a la naturaleza como uno de sus tres pilares básicos. Ha llegado el momento de "dar la vuelta al curso de la pobreza" utilizando el enorme potencial de la naturaleza, explicó el director ejecutivo del Programa de la ONU para el Medio Ambiente, Klaus Toepfer.
De continuar la degradación del medio ambiente al mismo ritmo que en el último medio siglo nunca se podrá utilizar para el desarrollo económico que dará el empuje a los pobres más allá de la subsistencia, se afirma en el informe. Un medio ambiente en buen estado proporciona a las familias mejor nutrición y salud, así como posibilidades de empezar a acumular riqueza. De esta forma comienza el "viaje para salir de la pobreza", subrayan en el trabajo.
EL DETERIORO DEL MEDIO AMBIENTE PROVOCA EL 21% DE LOS PROBLEMAS DE SALUD QUE SUFRE LA POBLACIÓN MUNDIAL (NOTICIA EMBARGADA PARA SU DIFUSIÓN EL 8 DE DICIEMBRE) MADRID, 7 (SERVIMEDIA)
El 21 por ciento de los problemas de salud que sufre la población mundial tienen su origen en causas ambientales, según el informe "Recursos Mundiales 2006: La riqueza del pobre; manejo de los ecosistemas para combatir la pobreza", realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Banco Mundial y el Instituto de Recursos Mundiales.
El informe aborda un minucioso análisis de la situación económica y ambiental en las distintas regiones del planeta y subraya la importancia de gestionar de forma racional y sostenible los recursos naturales para reducir la pobreza.
En abril de 2006 se presentará la edición en castellano de la obra, que será editada por Ecoespaña, en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid y la Fundación para la Investigación y el Desarrollo Ambiental (FIDA).
El documento señala que las causas ambientales están en el 21 por ciento de las enfermedades y muertes que se producen cada año en el mundo y concreta que muchos de estos problemas de salud, fundamentalmente en los países más pobres, se producen mediante infecciones respiratorias agudas y diarreas.
Los sectores sociales con menos recursos económicos, y entre ellos los niños, son las principales víctimas de los efectos que el deterioro del medio ambiente tiene en la salud.
Aunque los niños menores de cinco años suponen sólo el 10 por ciento de la población mundial, sufren el 40 por ciento de la carga por enfermedades relacionadas con el medio ambiente, según expone el informe.
La diarrea provocada por aguas no potables y saneamiento inadecuado es responsable de la muerte de, aproximadamente, 1,8 millones de personas en el mundo cada año, de los que 1,6 millones son niños menores de cinco años.
Por su parte, las enfermedades respiratorias son causadas en gran parte por la exposición a altos niveles de humos en interiores por cocinar con estiércol, madera u otros combustibles procedentes de la biomasa.
Más de la mitad de la población mundial, unos 3.500 millones de personas, dependen actualmente de estos combustibles como su principal fuente de energía y las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía prevén que esta dependencia probablemente se incrementará en los próximos años, con 200 millones de personas adicionales, en su mayoría pobres. EFECTOS DE LA CONTAMINACIÓN
Los datos que recoge el informe indican que la contaminación del "aire de interior" está relacionada con más de 1,6 millones de muertes cada año, de las que 500.000 ocurren sólo en India.
En zonas urbanas, la contaminación atmosférica por las emisiones de vehículos, humo de las chimeneas industriales, polvo y otras partículas es también un importante riesgo de salud. La contaminación atmosférica provoca unas 800.000 muertes cada año, la mayoría en los países en desarrollo.
Además, el informe advierte de que en el futuro el cambio climático implicará un considerable riesgo de salud ambiental, ya que puede intensificar las amenazas ambientales para la salud ya existentes.
Transmisores de enfermedades como la malaria, dengue, esquistosomiasis y la enfermedad de Chagas pueden extender su alcance con el cambio de las pautas de temperatura y lluvia.
De hecho, el documento recuerda que los mosquitos están entre los primeros organismos que ampliarán su alcance cuando las condiciones climáticas les sean más favorables, por lo que los casos de malaria y dengue pueden aumentar su ya alto impacto, sobre todo entre los más desfavorecidos.
La escasez de agua es ya un problema fundamental en muchos países y las variaciones en las lluvias y las temperaturas asociadas con el cambio climático empeorarán esta situación. Incluso sin cambio climático, el informe destaca que el número de personas afectadas por la escasez de agua está previsto que aumente de 1.700 millones a 5.000 millones en 2025.
Además, se prevé que las cosechas se reducirán en la mayoría de las regiones tropicales y subtropicales por el cambio de las pautas de lluvia y temperaturas con el cambio climático (SERVIMEDIA) 07-DIC-2005 GJA 07-DIC-05 14:58
El estudio, que será editado próximamente en español por Ecoespaña gracias a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid y FIDA (Fundación para la Investigación y el Desarrollo Ambiental), se centra en esta ocasión en los recursos naturales locales como medio de combatir la pobreza en el mundo. En éste hay 1.100 millones de personas que viven en situación de extrema pobreza y la naturaleza es, en muchas ocasiones, su único salvavidas diario. Las tres cuartas partes de los hogares pobres del mundo se ubican en el medio rural y “su” medio ambiente es lo único de lo que pueden depender.
Según se recoge en el avance de contenidos, Recursos mundiales 2006 hará énfasis en la urgente necesidad de ver más allá de los proyectos de ayuda, alivio de deuda y reforma del comercio y enfocarse en los recursos naturales locales para tratar la crisis de pobreza en todas partes del globo. Así no será sólo una exploración del poder de la naturaleza para proveer medios de vida sostenibles y apoyar un crecimiento rural que aumente los ingresos y las opciones de los pobres; será por igual una exploración del poder de la naturaleza como motor de una nueva distribución de la riqueza.
Se trata del 11º de los informes bienales sobre asuntos del medio ambiente global y de gobierno publicados desde 1984. Esta entrega en particular se enfoca en los asuntos de la pobreza y da seguimiento a conclusiones de los dos informes previos (el primero fue acerca de ecosistemas y el segundo acerca del gobierno). Desde 1996, la serie ha sido publicada conjuntamente por el Banco Mundial, el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el WRI (Instituto de Recursos Mundiales, World Resources Institute).
La editorial Ecoespaña S.L. publica desde 1995 este informe de gran prestigio y el más respetado y documentado sobre desarrollo sostenible: Recursos mundiales. La guía global del Medio Ambiente. Las ediciones de la última década han sido presentadas por SAR el Príncipe de Asturias, el hoy ex presidente del Gobierno José María Aznar y todos los ministros de Medio Ambiente. Es libro de texto recomendado en cientos de departamentos universitarios. Su edición anual prevista de 7.000 ejemplares y se distribuirá en librerías. También se puede conseguir en descarga libre en la web de la editorial (www.buenosdiasplaneta.org) donde se encontrará a finales del primer trimestre de 2006.
Madrid, 9/12/2005, (Ecoestrategia).- El nuevo informe "Recursos Mundiales 2006: La Riqueza del Pobre; Manejo de los Ecosistemas para Combatir la Pobreza", es el número 11 en una serie de informes bienales sobre asuntos del medio ambiente global y de gobierno publicado conjuntamente desde 1984 por el Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Instituto de Recursos Mundiales. La versión en español será editada por Ecoespaña, con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid y la Fundación para la Investigación y el Desarrollo Ambiental (FIDA).
Este nuevo informe hace énfasis en la urgente necesidad de ver más allá de proyectos de ayuda, alivio de deuda y reforma del comercio y enfocarse en los recursos naturales locales para tratar la crisis de pobreza en todas partes del globo.
Según se recoge en un avance de contenidos, Recursos Mundiales 2006 no será sólo una exploración del poder de la naturaleza para proveer medios de vida sostenibles y apoyar un crecimiento rural que aumente los ingresos y las opciones de los pobres; será por igual una exploración del poder de la naturaleza como medio hacia el cambio democrático y la mayor igualdad social.
El 44% de la población mundial depende de los ecosistemas
La versión final del informe mostrará datos como los siguientes (que aparecen ya en este Avance de contenidos): El 44 por ciento del empleo de la población mundial depende directamente del trabajo en los ecosistemas (agricultura, pesca y selvicultura); 1.600 millones de personas dependen de los bosques en algún modo para vivir; y los ingresos económicos ambientales son vitales para los pobres que viven en zonas rurales.
"Las suposiciones tradicionales acerca de tratar la pobreza usan el medio ambiente casi como una idea de último momento", afirmó Jonathan Lash, presidente del Instituto de Recursos Mundiales (WRI por sus siglas en inglés). "Este informe trata la cruda realidad de los pobres; tres cuartas partes de ellos viven en áreas rurales; su medio ambiente es lo único de lo que pueden depender. Los recursos medioambientales son absolutamente esenciales, más que incidentales, si vamos a tener alguna esperanza de cubrir nuestras metas de reducción de la pobreza", remarcó Lash.
El informe encuentra que las organizaciones medioambientales no han tratado la pobreza y que los grupos de desarrollo no han considerado el Medio Ambiente lo suficiente en el pasado. El modelo presentado detalla como los recursos naturales - tierras, bosques, agua, pesquerías - manejadas a nivel local son frecuentemente los medios más efectivos de la gente pobre rural del mundo de crear riqueza para ellos mismos. Docenas de casos de estudio detallados dentro de Recursos de Mundiales 2006 demuestran como la administración local de la naturaleza puede ser un poderoso medio de combatir la pobreza e impulsar el cambio democrático.
El reto de erradicar la extrema pobreza
"Uno de los mayores logros del medio ambiente en los últimos tiempos ha sido su inclusión en el nuevo modelo de desarrollo promovido desde Naciones Unidas, el llamado desarrollo sostenible, como uno de los tres pilares básicos. El equilibrio entre los desarrollos económico, social y ambiental no parece sino la aplicación del sentido común", señaló, Mariano Zabía, consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, en la presentación del Avance de contenidos del informe que próximamente se editará en España.
"Hay ejemplos alentadores de ecosistemas que están siendo manejados a largo plazo para crear riqueza para comunidades pobres, pero aún hay un enorme trabajo por hacer", dijo Klaus Toepfer, director ejecutivo del United Nations Environment Programme (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Para el principal responsable del PNUMA, "los recursos naturales pueden ser usados para reducir enormemente la pobreza. Ha llegado el momento de dar la vuelta al curso de peores enfermedades, recursos naturales agotados, inestabilidad política, desigualdad y la corrosión social de generaciones enojadas que no tienen medios para salir de la pobreza".
Mientras que la globalización ha dado mayor riqueza para mucha gente en las áreas urbanas a través del mundo en desarrollo (tales como partes de China y la India) estas ganancias frecuentemente han pasado por alto las áreas rurales, excepto en las raras excepciones detalladas en el informe.
Hoy en día 1.093 millones de personas sobreviven con un dólar diario o menos. Tres cuartas partes de los pobres viven en áreas rurales. Los hogares rurales dependen abrumadoramente de los recursos naturales para sus ingresos. Si estos ecosistemas se degradan, como lo han hecho muchos en los pasados 50 años, nunca proporcionarán el combustible para el desarrollo económico que dará el empuje a los pobres de las áreas rurales más allá de la subsistencia a la corriente principal de las economías nacionales. Con la difusión de Recursos mundiales la Humanidad sabrá que la erradicación de la extrema pobreza está vinculada de forma irrefutable a la gestión sostenible de los recursos naturales y la protección del Medio Ambiente.
"Necesitamos dejar de pensar en el medio ambiente como un elemento pasivo. Es una parte fundamental de la toma de decisiones basadas en la comunidad", sostuvo Ian Johnson, vicepresidente de desarrollo sostenible del Banco Mundial (BM). "Desafortunadamente, a los pobres frecuentemente les faltan los derechos legales a los ecosistemas y están excluidos de las decisiones sobre el manejo de los ecosistemas. Sin tratar estos fallos a través de cambios en el gobierno, hay poca oportunidad de usar el potencial económico de los ecosistemas para reducir la pobreza rural", añadió el alto ejecutivo del BM.
"La administración por la comunidad de los recursos locales debe ser un elemento crítico en cualquier modelo de reducción de pobreza", aseguró Olav Kjørven, director del Energy and Environment Group, Bureau for Development Policy, United Nations Development Programme (Grupo Energía y Medio Ambiente, Buró de Política para el Desarrollo, Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas). "Con un mayor ingreso del medio ambiente -llámelo "ingreso medioambiental"- las familias pobres experimentan mejor nutrición y salud, y empiezan a acumular riqueza. En otras palabras, empiezan el viaje para salir de la pobreza", concluyó el responsable de Energía y Medio Ambiente del PNUD.
Versión Española
El texto del Avance de contenidos de Recursos mundiales 2006, en español, editado por Ecoespaña, cuenta con un prólogo conjunto firmado por Kemal Dervis, Administrador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo; Klaus Töpfer, Director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente; Ian Johnson, Vicepresidente para el Desarrollo Sostenible Medioambiental y Social del Banco Mundial; y Jonathan Lash, Presidente del Instituto de Recursos Mundiales. La obra cuenta también con el apoyo del Departamento de Medio Ambiente de Comisiones Obreras, ISTAS, Energías renovables y Bosques naturales S.A.
Ecoespaña publica desde 1995 el informe más respetado y documentado sobre desarrollo sostenible: Recursos mundiales. La guía global del Medio Ambiente. Las ediciones de la última década han sido presentadas por Su Alteza Real el Príncipe de Asturias, el hoy ex presidente del Gobierno José María Aznar y todos los ministros de Medio Ambiente. Es un libro de texto recomendado en cientos de departamentos universitarios. La edición anual prevista es de 7.000 ejemplares para su distribución en librerías. También se podrá descargar libremente en la web: http://www.buenosdiasplaneta.org/ a finales del primer trimestre de 2006.
AMBIENTUM Lunes, 12 de Diciembre de 2005
(Internacional)
Dícese «Recursos mundiales 2006», ha sido editado en
nuestro país por Ecoespaña –con la colaboración de la Consejería de Medio
Ambiente de Madrid y la Fundación para la Investigación y el Desarrollo
Ambiental– y está firmado por la ONU, el Banco Mundial y el World Resources
Institute (WRI). Es, cada dos años, «El Informe», con mayúsculas, y gasta,
siempre, discurso explícito: «para más de mil millones de personas que viven en
la extrema pobreza, la naturaleza es un salvavidas cada día».
La principal cuestión que plantea el documento es «¿quién controla los
ecosistemas?». Y los apuntes reseñados al respecto son reveladores: el sustento
de los habitantes rurales «con frecuencia está en conflicto» con la pesca
industrial, las grandes madereras o la minería, negocios todos en los que los
pobres «tienen poco que decir». Mal asunto si tenemos en cuenta que «los
ingresos por la agricultura a pequeña escala y por la recolección de productos
silvestres como frutos del bosque, al margen de la madera, suponen unas dos
terceras partes de los ingresos de las familias que viven en la pobreza». Y
estamos hablando de más de mil millones de seres humanos. El WRI estima que el
44 del empleo de la población mundial depende directamente del trabajo en los
ecosistemas (agricultura, pesca y selvicultura).
El caso africano es paradigmático, pues allí más del 70 por ciento de las
personas vive en zonas rurales, los recursos naturales son formidables y la
pobreza, el cuento de nunca acabar: «Entre 1981 y 2001, el número de personas
que viven con menos de un dólar al día en el África subsahariana ha aumentado
del dos al veinte por ciento».
¿El problema? La gobernanza, o, lo que es lo mismo, el control sobre los
recursos naturales, porque lo habitual es que los más pobres carezcan de «la
propiedad legal o posesión sobre la tierra y los recursos» y, además, sean
dejados «al margen del proceso de toma de decisiones». Es más: según el informe,
«la corrupción sobre los recursos naturales también recae más duramente sobre
los pobres, quienes pueden ser víctimas de burócratas que piden sobornos o de la
tala o pesca ilegal facilitada por funcionarios que miran hacia otro lado».
¿Conclusión? La «abundancia de recursos no se traduce necesariamente en riqueza
para los pobres». Es más: sin gobernanza (control sobre la tierra y las
decisiones que la afectan), «la presencia de recursos de gran valor, como
madera, oro, diamantes o petróleo puede ser más bien un detrimento para las
comunidades locales».
Afortunadamente, el informe «Recursos mundiales 2006» también recoge
experiencias de «un creciente número de pueblos» que están apostando por la
descentralización hasta el nivel local (en aras de la gobernanza de los recursos
naturales). Porque, según el WRI, «cuando los pobres se ocupan del buen gobierno
de los ecosistemas, crean las condiciones para una productividad superior,
mayores ingresos ambientales para ellos mismos, y también beneficios que se
extienden más allá de su entorno inmediato». ¿Por ejemplo? Aprovechando
sosteniblemente los bosques, en vez de talarlos, y evitando así que con las
lluvias y la erosión que sufre la tierra desnuda acaben sufriendo avalanchas de
lodo e inundaciones los pueblos que se hallan aguas abajo.
Fuente: Larazon.es
LA CRÓNICA SOCIAL Martes 13 de Diciembre de 2005Naciones Unidas lo advierte
La pobreza está ligada a la protección de la
Naturaleza
La erradicación de la pobreza extrema está estrechamente
vinculada a la protección de la naturaleza, según el informe "Recursos Mundiales
2006: La riqueza del pobre; manejo de los ecosistemas para combatir la pobreza",
hecho público por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el
Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Banco Mundial y
el Instituto de Recursos Mundiales.
GUSTAVO JEREZ. El documento lo editará en los próximos meses en
castellano Ecoespaña, en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente y
Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid y la Fundación para la
Investigación y el Desarrollo Ambiental (FIDA).
El informe subraya la importancia de aprovechar los recursos naturales locales para tratar la crisis de pobreza que afecta a numerosas zonas del planeta. Asimismo, apuesta por aprovechar estos recursos para avanzar hacia una mayor igualdad social. En este sentido, destaca que el 44 por ciento del empleo de la población mundial está directamente vinculado con el trabajo en los ecosistemas (agricultura, pesca y selvicultura).
INGRESOS AMBIENTALES
Alrededor de 1.600 millones de personas dependen de los bosques en algún modo
para vivir, por lo que los ingresos económicos "ambientales" son vitales para
una gran parte de la población que vive en zonas rurales deprimidas. "Este
informe trata la cruda realidad de los pobres, tres cuartas partes de ellos
viven en áreas rurales, su medio ambiente es lo único de lo que pueden depender.
Los recursos medioambientales son absolutamente esenciales, más que incidentales, si vamos a tener alguna esperanza de cubrir nuestras metas de reducción de la pobreza", señala Jonathan Lash, presidente del Instituto de Recursos Mundiales. El informe indica que las organizaciones medioambientales no han abordado adecuadamente la relación entre pobreza y recursos naturales, igual que las asociaciones que trabajan en el área de cooperación al desarrollo.
"Uno de los mayores logros del medio ambiente en los últimos tiempos ha sido su inclusión en el nuevo modelo de desarrollo promovido desde Naciones Unidas, el llamado desarrollo sostenible, como uno de los tres pilares básicos", apunta Mariano Zabía, consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, en la presentación del avance de contenidos del informe.
POBREZA RURAL
A juicio de Klaus Toepfer, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), "hay ejemplos alentadores de ecosistemas que están siendo manejados a largo plazo para crear riqueza para comunidades pobres, pero aún hay un enorme trabajo por hacer".
Según el principal responsable del PNUMA, "los recursos naturales pueden ser usados para reducir enormemente la pobreza. Ha llegado el momento de dar la vuelta al curso de peores enfermedades, recursos naturales agotados, inestabilidad política, desigualdad y la corrosión social de generaciones enojadas que no tienen medios para salir de la pobreza".
El informe subraya que tres cuartas partes de los pobres viven en áreas rurales, por lo que advierte de que si estos ecosistemas se degradan, como lo han hecho muchos en los últimos cincuenta años, no podrán impulsar el desarrollo económico de estas zonas. "Necesitamos dejar de pensar en el medio ambiente como un elemento pasivo. Es una parte fundamental de la toma de decisiones basadas en la comunidad," afirma Ian Johnson, vicepresidente de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial.
PORTAL DEL MEDIO AMBIENTE Lunes - 12/12/2005
Un estudio
vincula la destrucción de la naturaleza y la situación de millones de pobres
Por ello, los autores del informe,
pertenecientes al Instituto de Recursos Mundiales, al Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente y para el Desarrollo y al Banco Mundial, reclaman
mayor atención del manejo de los ecosistemas en la lucha contra la pobreza.
Según este estudio, tres cuartas partes de los 1.100 millones de personas que
viven en la extrema pobreza en todo el mundo se encuentran en el mundo rural,
por lo que su medio ambiente es "lo único" de lo que pueden depender para salir
de esa situación.
El informe, publicado en castellano por Ecoespaña, denuncia que el medio
ambiente "no se ha considerado lo suficiente en el pasado", cuando el poder de
la naturaleza es un "medio eficaz" para el cambio democrático. Los recursos
naturales -tierras, bosques, agua y pesquerías- manejadas localmente suelen ser,
según el informe, los medios "más efectivos" de la gente pobre del mundo rural
para crear riqueza ellos mismos, para lo que su gestión ha de ir pareja a
prácticas de "buen gobierno".
TERRA M.AMBIENTE-NATURALEZA
Los recursos naturales son el 'único medio' del que disponen tres cuartas partes de los hogares pobres del mundo para crear riqueza, es decir, 825 millones de personas, según el informe de la ONU y el Banco Mundial 'Recursos mundiales 2006: la riqueza de los pobres'.
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Por ello, los autores del informe, pertenecientes al Instituto
de Recursos Mundiales, al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
y para el Desarrollo y al Banco Mundial, reclaman mayor atención del manejo de
los ecosistemas en la lucha contra la pobreza.
Según este estudio, tres cuartas partes de los 1.100 millones
de personas que viven en la extrema pobreza en todo el mundo se encuentran en el
mundo rural, por lo que su medio ambiente es 'lo único' de lo que pueden
depender para salir de esa situación.
El informe, publicado en castellano por Ecoespaña, denuncia
que el medio ambiente 'no se ha considerado lo suficiente en el pasado', cuando
el poder de la naturaleza es un 'medio eficaz' para el cambio democrático.
Los recursos naturales -tierras, bosques, agua y
pesquerías-manejadas a nivel local suelen ser, según el informe, los medios 'más
efectivos' de la gente pobre del mundo rural para crear riqueza ellos mismos,
para lo que su gestión ha de ir pareja a prácticas de 'buen gobierno'.
El medio ambiente es también una fuente de vulnerabilidad, ya
que, según el informe, las familias con bajos ingresos son 'especialmente
sensibles' a los desastres naturales y a los 'impactos crecientes' del cambio
climático que provocan escasez de agua, variación de las lluvias o reducción de
cosechas.
El nuevo modelo de desarrollo promovido desde Naciones Unidas
ha incluido a la naturaleza como uno de sus tres pilares básicos, y según
explicó en el informe el director ejecutivo del Programa de esta organización
para el Medio Ambiente, Klaus Toepfer, ha llegado el momento de 'dar la vuelta
al curso de la pobreza' utilizando su enorme potencial.
Si esos ecosistemas se degradan como lo han hecho en los
últimos 50 años 'nunca proporcionarán el combustible' para el desarrollo
económico que dará el empuje a los pobres más allá de la subsistencia a la
corriente principal de las economías nacionales, afirma el estudio.
Con un 'ingreso medioambiental', dicen, las familias pobres
experimentan mejor nutrición y salud, y empiezan a acumular riqueza, 'comenzando
un viaje para salir de la pobreza'.
Por ello los autores de Recursos naturales 2006 cree que
incorporar los ecosistemas y su manejo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio
o a los documentos de estrategia de reducción de la pobreza es sólo 'un primer
paso' en el esfuerzo para hacer del medio ambiente un camino para salir de la
pobreza.
Según indican, culminar el proceso requerirá 'mucho más' como
instituciones locales accesibles a los pobres, modelos viables para
comercializar productos y servicios basados en la naturaleza, así como
orientación científica y técnica para optimizar la gestión de los ecosistemas.
En definitiva, señalan que 'es necesario' un cambio político
'en beneficio de los pobres' que aumente la responsabilidad de los funcionarios
gubernamentales y reconozca su papel potencial en el crecimiento económico de
las naciones.
M.AMBIENTE-NATURALEZA
07/12/2005 13:04 CYT
Medio Ambiente, único
medio "riqueza" para 825 millones de pobres
Madrid, 7 dic (EFE).- Los recursos naturales son el
"único medio" del que disponen tres cuartas partes de los hogares pobres del
mundo para crear riqueza, es decir, 825 millones de personas, según el informe
de la ONU y el Banco Mundial "Recursos mundiales 2006: la riqueza de los
pobres".
Por ello, los autores del informe, pertenecientes al Instituto de Recursos
Mundiales, al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y para el
Desarrollo y al Banco Mundial, reclaman mayor atención del manejo de los
ecosistemas en la lucha contra la pobreza.
Según este estudio, tres cuartas partes de los 1.100 millones de personas que
viven en la extrema pobreza en todo el mundo se encuentran en el mundo rural,
por lo que su medio ambiente es "lo único" de lo que pueden depender para salir
de esa situación.
El informe, publicado en castellano por Ecoespaña, denuncia que el medio
ambiente "no se ha considerado lo suficiente en el pasado", cuando el poder de
la naturaleza es un "medio eficaz" para el cambio democrático.
Los recursos naturales -tierras, bosques, agua y pesquerías- manejadas a nivel
local suelen ser, según el informe, los medios "más efectivos" de la gente pobre
del mundo rural para crear riqueza ellos mismos, para lo que su gestión ha de ir
pareja a prácticas de "buen gobierno".
El medio ambiente es también una fuente de vulnerabilidad, ya que, según el
informe, las familias con bajos ingresos son "especialmente sensibles" a los
desastres naturales y a los "impactos crecientes" del cambio climático que
provocan escasez de agua, variación de las lluvias o reducción de cosechas.
El nuevo modelo de desarrollo promovido desde Naciones Unidas ha incluido a la
naturaleza como uno de sus tres pilares básicos, y según explicó en el informe
el director ejecutivo del Programa de esta organización para el Medio Ambiente,
Klaus Toepfer, ha llegado el momento de "dar la vuelta al curso de la pobreza"
utilizando su enorme potencial.
Si esos ecosistemas se degradan como lo han hecho en los últimos 50 años "nunca
proporcionarán el combustible" para el desarrollo económico que dará el empuje a
los pobres más allá de la subsistencia a la corriente principal de las economías
nacionales, afirma el estudio.
Con un "ingreso medioambiental", dicen, las familias pobres experimentan mejor
nutrición y salud, y empiezan a acumular riqueza, "comenzando un viaje para
salir de la pobreza".
Por ello los autores de Recursos naturales 2006 cree que incorporar los
ecosistemas y su manejo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio o a los
documentos de estrategia de reducción de la pobreza es sólo "un primer paso" en
el esfuerzo para hacer del medio ambiente un camino para salir de la pobreza.
Según indican, culminar el proceso requerirá "mucho más" como instituciones
locales accesibles a los pobres, modelos viables para comercializar productos y
servicios basados en la naturaleza, así como orientación científica y técnica
para optimizar la gestión de los ecosistemas.
En definitiva, señalan que "es necesario" un cambio político "en beneficio de
los pobres" que aumente la responsabilidad de los funcionarios gubernamentales y
reconozca su papel potencial en el crecimiento económico de las naciones. EFE